Huyendo sin confianza

 Huyendo sin confianza 

Proverbios 28:1 El malvado huye aunque nadie lo persiga; pero el justo vive confiado como un león.


Huir sin ser perseguido es algo muy tedioso para la persona que vive esa experiencia, porque siempre siente que alguien lo persigue sea con los ojos o con el pensamiento.

 Podemos sentirnos perseguido de diversas forma,  pero hay una muy común y es ser perseguido por nuestros pensamientos. 

Diversos pensamientos nos persiguen y aunque luchamos contra ellos permanecen ahí, aunque por momentos nos dejan, pero vuelven al instante.

Eso pensamientos podrían ser: negativo, buenos o irreales sobre nosotros mismos o sobre las personas que nos rodean. 

Para que nuestros pensamientos cambien debemos cambiar de perspectiva y de conocimiento, tener un conocimiento de quién nos sostiene,  de quién dependemos, quién nos creó y cuál es nuestro propósito,  esto nos ayudaría mucho para tener la confianza suficiente como un león. 

Juan 16:33 Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.

Conocer más a Dios a través de sus atributos y su palabra nos ayudará a cambiar nuestro pensamiento negativos e irreales, y esto nos llenará de paz, porque alguien venció por nosotros y es el Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo. Y él permanece en nosotros para ayudarnos a vencer esos pensamientos que nos quitan la tranquilidad y nos ponen a dudar de su soberanía. Debemos confiar plenamente en él. 

      Blog escrito por Arelis Pujols 


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